¿Dónde vivía Jorge Mario Guzmán? ¿Con quién se juntaba? ¿Cuáles era sus principales actividades? Las preguntas rondan por la cabeza de los investigadores, pero hasta ahora no pudieron encontrar ninguna respuesta que les ayude a encontrar a los asesinos.
Guzmán estuvo preso durante dos años en el penal de Villa Urquiza por un robo agravado. Cuando recuperó la libertad en febrero, no volvió a los ambientes que solía frecuentar. En mayo, lo habían vuelto a detener, pero por una contravención.
El lunes, el cuerpo de Guzmán fue encontrado en una pileta del ex Centro Deportivo de Alto Rendimiento, ubicado en avenida Adolfo de la Vega y La Madrid. Estaba atado de pies y manos, dentro de una bolsa plástica verde.
La Policía comenzó a indagar, a través de sus huellas dactilares que tomaron al cuerpo, en sus archivos, y, pudieron establecer su identidad, con los registros de la división Antecedentes Personales.
Todo indicaba que se trataba de un homicidio, pero la fiscala Adriana Reinoso Cuello decidió esperar al resultado de la pericia. Guzmán tenía dos fuertes lesiones en el cráneo, producidos por fuertes golpes. Sin embargo, fuentes policiales indicaron que los médicos forenses habrían dictaminado que el hombre murió ahogado. Pero la hipótesis del crimen se afianzó.
Según los investigadores, a Guzmán lo ataron para inmovilizarlo, y luego recibió dos golpes fuertes en la cabeza con un palo. Luego, lo metieron en una bolsa plástica, lo trasladaron en un vehículo hasta el predio de avenida Adolfo de la Vega, y lo arrojaron en la pileta.
De acuerdo a esta versión, horas más tarde, Guzmán se habría despertado e consiguió romper la bolsa, pero como estaba atado, quedó con la cabeza debajo del agua. Falleció instantes más tarde, ahogado.
En el lugar del hecho, el personal de Criminalística no encontró ningún rastro que permita dar con algún sospechoso. Solamente encontraron huellas de pisadas, pero el lugar, a pesar de estar abandonado, es muy transitado, por lo que no serían de utilidad. Por eso, determinar dónde estuvo sería la principal pista que ayudaría a los investigadores. A partir de allí, un nuevo abanico de interrogantes se desplegó ante los investigadores.
La pesquisa, a cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza de la división Homicidios y Delitos Complejos, tratan de reconstruir los últimos pasos de Guzmán. Pero se encontraron con un escollo: nadie sabe dónde vivía ni a quiénes solía frecuentar. Desde la Policía comentaron que los pocos familiares que tenía habían perdido el contacto con la víctima desde antes de que estuviera preso. "No sabían dónde estaba", contó la fuente consultada.
Las hipótesis del homicidio
Atado.- Guzmán estaba atado de pies y manos. Según fuentes policiales, este hecho demuestra que estaba lúcido cuando lo atacaron, y que tuvieron que inmovilizarlo a través de las cuerdas antes de meterlo en la bolsa.
Ataque circunstancial.- Una posibilidad, que de a poco cobró fuerza, es que la víctima haya sido atacada luego de una pelea circunstancial. Según esta hipótesis, lo ataron para que entrara en la bolsa, cuando buscaban deshacerse del cuerpo.
Creencia.- Como la pileta tenía poca agua, es probable que los homicidas hayan creído que estaba muerto cuando lo arrojaron.